29 agosto, 2026
Tampico

Aumentan precios de tortilla y masa en el sur de Tamaulipas

El kilogramo de tortilla sube a 29 pesos y el de masa a 23 pesos en establecimientos de Tampico, Ciudad Madero y Altamira. Comerciantes anticipan posibles ajustes en alimentos preparados.

A partir de este miércoles 12 de agosto, los precios de la tortilla y la masa registran un nuevo incremento en establecimientos de Tampico, Ciudad Madero y Altamira, lo que representa otro golpe al bolsillo de las familias de la zona sur de Tamaulipas.

De acuerdo con el ajuste anunciado por la Federación de Asociaciones de Molineros, Tortilleros y Similares del Sur de Tamaulipas y Región Veracruzana A.C., el kilogramo de tortilla pasó de 28 a 29 pesos.

La masa también aumentó un peso y ahora se vende en 23 pesos por kilogramo.

Aunque el incremento es de solamente un peso, su efecto se acumula en los hogares debido a que la tortilla constituye uno de los productos básicos de mayor consumo entre las familias mexicanas.

Una ama de casa consultada señaló que el ajuste se suma a los constantes aumentos en productos y servicios de primera necesidad. Explicó que las familias difícilmente pueden dejar de comprar tortilla, por lo que deberán absorber el nuevo precio y reorganizar sus gastos cotidianos.

El incremento también podría repercutir en el comercio de alimentos preparados. Vendedores de tacos de canasta y otros pequeños negocios de comida no descartan aumentar próximamente el precio de sus productos, debido a que la tortilla es uno de sus principales insumos.

Una comerciante dedicada a la venta de tacos indicó que cualquier aumento en el costo de la materia prima reduce sus ganancias y complica mantener los precios actuales para sus clientes.

El ajuste podría generar así un efecto en cadena: primero en las tortillerías y molinos y posteriormente en puestos, fondas y pequeños establecimientos gastronómicos que dependen diariamente de la tortilla y la masa.

Para las familias de Tampico, Ciudad Madero y Altamira, el nuevo precio representa un gasto adicional que, sumado a otros incrementos en alimentos, transporte y servicios, continúa presionando el presupuesto del hogar.